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Cultura y Arte: Análisis Cinematográfico revolucionario de: The Kid, El Chico,de Charles Chaplin (cine revolucionario) PDF Imprimir Correo electrónico
Martes 17 de Noviembre de 2009 06:36
La película The Kid es una obra maestra del cine. En ella se recrea una historia, que contradictoriamente, oscila entre la comedia y el drama. Y aunque suene imposible llega a conmover, como a la vez a hacer reír, lleva al espectador de las lágrimas a la risa y viceversa. El mismo autor lo sabe, y en los rótulos de la obra, al comienzo de la misma, escribe: “Una película con una sonrisa y quizá con una lagrima”. Tal vez este contraste sentimental, tan bello, al lado de su crítica demoledora al capitlaismo, es lo que me ha hecho elegirla como la objeto para este trabajo.
Lo que hace magnifica a esta obra, para mí, es por un lado, la simpleza y la coherencia como se muestra en cada fotograma el drama humano, y por otro lado, la alegría y la tristeza llena de alegorías que critican a la sociedad moderna, que a la vez explican el espíritu humano repleto de esperanza en un mundo acosado por la desgracia.... capitalista...

Ficha Técnica de la película:

Director:

Charles Chaplin

Productor:

Charles Chaplin Productions

Año:

1921

Duración:

68 minutos

Reparto:

Carl Miller, Charles Chaplin, Edna Purviance

Sobre The Kid y Charles Chaplin
The Kid es el primer largometraje de Charles Chaplin, él nacido en 1889, entonces para el año de la producción y distribución de ésta obra contaba con apenas 32 años. Su vida hasta ese momento había sido un recorrido de la pobreza extrema y la tragedia familiar, al avance en la vida por medio de su arte.
En la película es innegable que se encuentra mucho de sus desventuras personales, que sin embargo, lejos de ser unas tragedias hedípicas o  shekaspereanas, encuentran un eco común en las desventuras típicas y universales de las clases populares de comienzos del siglo XX -que hasta ahora persisten-.
Una de las cusas del gusto por las películas de Chaplin, en su época, fue la  identidad que había entre sus personajes principales y las personas del común, de sus dramas como de sus bromas simples y cotidianas que parecían ser sacadas de los lugares que en la vida nunca nos ameritan problemas.
Chaplin, entonces, vivió una niñez y una juventud que es relatada en sus películas, en “The Kid” el drama paterno es recreado en el lenguaje cinematográfico, un drama que ya Chaplin había vivido en su juventud, al ser abandonado por su padre, y luego, por su madre, que fue enloqueciendo por los golpes que le” descargo” la vida en la “cabeza”.
Si viéramos la película y nos preguntáramos que significado tiene la paternidad para Chaplin, podríamos descubrir que en el film se evidencia como la falta de un padre fue algo durísimo para él, especialmente, cuando vemos la escena del minuto 51”, en donde Chaplin y el “Chico” se encuentran y se dan un beso, una de las escenas más hermosas de la película, que narra con cariño el significado de la paternidad para Chaplin.
Igualmente, podemos ver esto a la inversa en las escenas del minuto 49”, donde el “Chico” sale en un encuadre ubicado dentro de un “camión-chuelo” suplicando al cielo porque le devuelvan a su padre, y a la vez, el padre, desesperado, dentro de su casa es forzado por el funcionario público, el policía y el gendarme, a dejar a su hijo en sus pérfidas manos. Estas escenas no sólo son brillantes para su época, si no también para la nuestra.
Chaplin en ésta, una de sus obras maestras, no excluye, como siempre, su elemento de crítica social. Él, un hombre que había vivido las injusticias de la sociedad capitalista, comprendía bien que el arte, en todas sus formas y contenidos, siempre podría denostar los abusos de las instituciones y de las clases poseedoras. The Kid contiene una amplia crítica social, las instituciones, en este caso, la Policía y el Reformatorio, aparecen como un gendarme de la dura vida cotidiana de los personajes principales… y lo único que intentan estos es sobrevivir. La condición de la dura vida, de la falta de decorados en la película hace ver mas nítido este contraste, del cual se aprovecha Chaplin para hacer áspero el drama de su obra.
La película, The Kid, tiene mucho de Chaplin, especialmente por ser su primer largometraje, dirigido por y producido por él, es una verdadera película de autor. Al espectador le corresponde encontrar más relaciones entre la obra y el autor, por mí parte, explico, creo, lo más evidente.
La escenografía en The Kid
La escenografía en esta película es de una gran simpleza, no es coincidencia -como lo es en el caso colombiano- en realidad los bajos costos en decorados, vestidos y montaje son el resultado de una clara intención del productor. En otras películas de Chaplin había más trabajo en cuanto a los decorados -para esa época ya Chaplin contaba con buen dinero-, aun así no deja de  ser una gran película, pues hay que partir del hecho de que es la simpleza, la facilidad, para ver en este arte lo que hace a Th Kid una gran película, y en esta simpleza encontrar un gran significado.
Pensemos que para la época, The Kid, logra  alcanzar la cohesión de una estructura narrativa elemental, -que es expresada en el cine mudo de Chaplin con elementos cercanos y fáciles de comprende para las masas- superando la dificultad del cine mudo, que precisamente, por sus características peculiares tenía que explotar la dramática del gesto y el montaje violentamente para superar las barreras del silencio. En ese sentido, la expresividad y simpleza superan en The Kid las barreras de su tiempo de una forma bastante escueta.
De cualquier forma, la idea de Chaplin era dotar la película de una escenografía común que reflejase al mundo capitalista del siglo XX –parecido al actual, o idéntico-, con sus fábricas, guetos, pocilgas, de una historia bella, contrastante, con la misma realidad, que explica cierta esperanza a pesar de todo. El montaje y la escenografía se adaptan perfectamente al tiempo de la Inglaterra y los EE.UU. de los fines del siglo XIX y comienzos del XX.
En el caso de la caracterización del personaje principal ,el famoso Chaplin aparece en escena con todo su atuendo típico, que ya ha sido formulado anteriormente, en películas como Charlot en la playa (1915), The Cure, 1917), Charlot a la una de la madrugada (One A.M., 1916), El inmigrante (The Inmigrant, 1917) o Charlot, músico ambulante (1916).
El atuendo de Charlot, el vagabundo, no es fortuito “para ese entonces”, es toda una elaboración escenográfica, que ya había bastado una serie de de películas. Según algunos comentarios este traje era tomado de ideas de sus amigos, Martk Twain, Charles Avery, Ford Sterling, etc. En la película este vagabundo pasa otra vez con el mismo traje de anteriores producciones, y ya es un arquetipo de su época, como del Star Sistem,
En cuanto a el Chico y demás personajes, se caracterizan con los trajes estereotipados del momento, para de ese modo denotar a los protagonistas haciendo énfasis en su extracto de clase social. Así, el chico tiene el traje de un pequeño proletario de este periodo, y el” police man” tiene una “pinta” de burdo, pero a la vez de inocente, personaje autoritario, -no pasa de ser una coincidencia su parecido con Stalin, que para la epoca era desconocido en la arena de la política autoritaria mundial-.
La película para articularse y lograr ser más concreta, maneja un motivo de interés, que es el objeto “carta”, en la que aparece escrito: “por favor cuide y ame a este chico”. En las escenas en que sale esta carta puede apreciarse los pocos planos en detalle que hay en la película. Este objeto que aparece varias veces en la película, y da cohesión a la obra, que abrirá la puerta del conflicto con el doctor que va a visitar al Chico en las escena del minuto 42. Entre toda la utilería este es el único objeto que puede encontrar tal importancia en la obra. También podemos encontrar el objeto puerta, que parece estar cargado de significado en la película, no obstante es algo difuso.
La película está organizada de una forma clásica, siguiendo reglas estrictas en cuanto a la línea de horizonte, y obviamente, no se experimenta con ángulos de cámara como el picado, contrapicados, nadir y cenital, y menos aun el “ángulo” subjetivo. Si apenas el contrapicado es usado en la escena en que el “Chico” es secuestrado por los funcionarios del reformatorio.
Igualmente, los planos son usados en su versión clásica, en un ritmo lento, acogiéndose a la presentación de un plano general, más no un plano panorámico o general extremo, para contextualizar en los lugares a los espectadores y luego proceder a presentar planos enteros, planos medios, planos medio cortos, sin usar mucho el recursos de primer plano, primerísimo plano, plano en detalle, etc. En donde se encuadran las acciones principales de los personajes o se los presenta interactuando con objetos o otros personajes.
The Kid, de imágenes y escenas, metáforas, alegorías y significado
The Kid inicia en el Hospital de Beneficencia, valla comienzo, en una institución más que en la película, como las demás fundaciones, tiene una connotación negativa. Chaplin también emprende la “tragicomedia” con una curiosa imagen de Jesucristo, llevando la cruz por el clavario, que parce muy sospechosa en una comedia y también en un drama…Tal vez se refiera a todas las adversidades del mundo, que se deben superar paso a paso, con un sacrifico incansable, el Cristo ahora es transportado a la modernidad,  es el vagabundo de Chaplin y la madre del Chico, y en general todos nosotros los que vemos la obra cargando con su lucha diaria por la supervivencia...
Los objetos metafóricos aparecen en buena medida en el inicio de la obra, las flores que son aplastadas por el hombre que acaba de contraer matrimonio, la fotografía que se quema en la hoguera de el padre del Chico, la carta, el eleméntelo cohesionador, cargado de un significado de destino en la obra, todos estos dispositivos metafóricos aparecen al principio de la obra, como introducción, permitiendo omitir la palabra, como el lenguaje escrito, para explicar el mensaje, recurriendo entonces a gestos, acciones y metáforas, recursos centrales en las obras del cine mudo, que sin embargo, son muy importante aun en la actualidad, y no se sitúan por debajo del lenguaje articulado o del mensaje escrito.
El personaje central de la obra es el Chico, es un protagonista a la postre, que en su drama y por su condición humana, es perfecto para cargar de un significado particular la huerfanidad, pues el niño puede representar primero que todo la inocencia, la pureza, la verdad, la ternura, la esperanza y el futuro, y de hecho, es ese futuro que va a llegar a la vida del vagabundo Charlote, que ahora es impulsado a luchar por una nueva causa, la del amor por su hijo.
En cambio, para la madre resulta ser una tragedia- una pérdida de destino- cuando abandona a su hijo a un mejor futuro, que será truncado por la coincidencia, al lado de la misaeria del vagabundo.
Podemos ver aquí  una dialéctica, y varias contradicciones. La temática reflexiva en torno al destino y la esperanza en el caso de Charlote, y por otro, al de las coincidencias y la desgracia, como el de la madre. Que al final son conciliadas en el rencuentro de los tres, consiguiendo la armonía entre las causas y los efectos y los destinos fortuitos de la vida, entre la miseria con esperanza y la riqueza sin sentido.
En el caso del padre, tenemos una crítica a su condición, pues es mostrado como un “pintor” como muchos de los intelectuales de su período, escondidos bajo el manto de sus libros, caballetes, cámaras, y demás, huyendo ya no a sus responsabilidad social, sino hasta a sus responsabilidades personales. Es una flecha al corazón de los sin corazón de la clase de intelectuales, de  esa lapso y también de otros…”lapsos”.
La película desarrolla entonces desde el comienzo unas buenas críticas, el ambiente es tétrico, un nuevo siglo despertando al lado de la expresiva ciudad decadente del mundo capitalista. El niño llegando a las manos de Chaplin, que asustado lo ve como un problema y busca abandonarlo, pero como cosa de la coincidencia, otra vez tiene que aceptarlo en su vida, y lentamente le irá tomando cariño en la vida cotidiana, que es presentada en la escena final de este acto, que termina en el tablero de: “cinco años después”.
En el desarrollo de la historia podemos ver como el vagabundo cría al niño y este se convierte en un pequeño Chaplin, con todas sus manías. Es curioso preguntarse que habrá pensado la gente de esta época respecto estas escenas donde Chaplin aparece cuidando a un niño, y curiosamente parece ser ya su madre, ¿acaso sería esto para la época una especie de burla grosera, un retrato de sensibilidad humana, una especie de machismo o otra de feminismo? Dejamos la pregunta al que le interese respondérsela.
Las continuidad de la historia plantea diferentes problemáticas que abordan diferente criticas, como también relaciones y preguntas, por ejemplo, en un parte aparece una recuadro que dice lo siguiente: “Caridad: Para unos un oficio, para otros una alegría”, donde hay una implícita critica a la caridad de los que mendigan sonrisas, a los que sólo dan peniques, monedas, pero ni una gran acción verdadera.
Hilándose con esta parte, otra vez, accidentalmente, la madre del  Chico aparece en escena ante la puerta de la casa del vagabundo, y de una forma muy bella los dos se cruzan, como también se entrelazan los tiempos en la escena metafóricamente, ella sentada en el piso recuerda a su hijo cuando alza al pequeño bebe en brazos, que le ha dado una señora, mientras que luego aparece su hijo en la escena y se sienta a su lado, y luego los dos se miran profundamente, y parecería ser que se ven con un deseo de encontrarse los dos en el otro -llenar lo vacio-,  en el futuro en la madre perdida y al hijo perdido se ven otra vez conciliados, así en la escena aparecen dramáticamente los tres tiempos del cine coincidentes en una escena lineal, sin recurrir al flash back ni al flash forward, solo con miradas, expresiones, con muy pocos recursos se logra esta gran escena. Tal vez esta escena sintetiza muchos de los significados de The Kid, como también resume en un punto neutral la película, más no la acaba, en un sentido literal.
The Kid es una gran película para su tiempo, como para el nuestro, especialmente porque permite, aunque no siempre lo consiga, sensibilizar al público, concienciarlo de las problemáticas, transformar y elevar su conciencia, despertar a muchas de las personas. El arte cumple aquí una función espiritual de reflexión, critica, que es a mi parecer una de las finalidades del arte, tal como explica Bertol Brecht, Eiseistein Mayakausky y Andre Bretón, como muchísimos artistas más. Un arte revolucionario, un arte que sirve a los fines más nobles del mundo.
 
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