Los socialistas y revolucionarios de la Corriente Marxista Internacional nos hemos propuesto desarrollar un debate sobre la propuesta - programa de formación política a gran escala en las bases del Polo Democrático Alternativo y en especial en sus juventudes, bajo dos objetivos fundamentales: preparar en el marxismo a las juventudes, para que desarrollen la tarea fundamental de activistas políticos en los movimientos de masas, orientados con un programa consecuentemente socialista, revolucionario. Bajo este presupuesto, debemos partir del estado de cosas actuales en el Polo Democrático Joven, para comprender cuáles son las posibilidades reales de desarrollar la labor que nos hemos propuesto, de debate y formación.

Situación actual en el polo joven.
Para nadie es un secreto que el polo, como organización política de izquierda, no representa realmente un partido, sino más bien una coalición de partidos y tendencias, reunidas bajo diversos fines: acumular fuerzas políticas en los espacios de representación pública, desarrollar el trabajo agitación y organización bajo formas legales, aprovechar los recursos de los puestos públicos para financiar sus trabajos organizativos, etc.
El gran problema que muestra el polo, visto desde su configuración como coalición de partidos, es que no existe una unidad programática real, unitaria, sino una suma de intereses, fines políticos o fraccionales diversos, que se reúnen de manera coyuntural sobre la base de que es posible acceder a puestos de gobierno en el ámbito local y nacional, y desde allí realizar reformas sociales para mitigar los efectos devastadores que el capitalismo dependiente colombiano ha provocado en nuestro país. Esta falta de programa unitario, consecuente, marxista, genera consecuencias negativas para el desarrollo del Polo Democrático como una propuesta revolucionaria alrededor de la cual introducir a las organizaciones sociales, a los sindicatos y al conjunto del pueblo colombiano en la lucha política. Cada uno de los partidos o tendencias que cohabitan dentro del Polo hace uso de este con fines electorales particulares -a pesar de las buenas intenciones de una gran mayoría de grupos y tendencias y de sus combativos cuadros políticos-, en vez de coadyuvar a fortalecer el partido.
Aparecen entonces el burocratismo (la lucha de las fracciones por ocupar los puestos de poder dentro del polo) y el electoralismo (sólo enfocar la lucha a nivel electoral), se dejan de lado las acciones directas, las huelgas, los paros, las movilizaciones de masas, como mecanismos eficaces de lucha social, de acumulación de fuerzas revolucionarias, como toma de los asuntos políticos por las mismas clases revolucionarias, guiadas por un programa de combate socialista. Es importante la disputa electoral, como un medio de denuncia parlamentaria, así como también para desarrollar la agenda social, económica, que demanda el pueblo, pero es insuficiente, si no se tiene en perspectiva la necesidad de una transformación profunda, estructural, del Estado, como condición de posibilidad de superar las profundas desigualdades generadas por el capitalismo dependiente colombiano. Los trabajadores, los campesinos, los indígenas, los estudiantes, no sólo necesitan mitigar sus necesidades inmediatas, sino además construir una sociedad regida democráticamente por ellos mismos, lo cual rebasa con creces el escenario de la lucha electoral, y demanda la toma de la iniciativa por las propias clases populares. El electoralismo, como fin en sí mismo, ahoga el espíritu de lucha colectiva de las masas revolucionarias.
Digámoslo de una vez: el polo tiene muchas posibilidades de ser un gran partido, que lleve al poder a los trabajadores y a las masas explotadas, y sin embargo, actualmente tiene un carácter marcadamente reformista, que le impide desarrollar su enorme potencial transformador (que lo detiene, como se ve en las alcaldías y gobernaciones que posee, sumado a su influencia en sindicatos y organizaciones de masas). De la carencia de un programa consecuente, marxista, se derivan los problemas propios de la propaganda, de la organización social: no existe un órgano de difusión de las ideas del Polo Democrático Alternativo, pese a sus enormes recursos, que se malgastan inútilmente en comerciales en los grandes medios de comunicación burgueses. Por otro lado, muchos de sus concejales, alcaldes y parlamentarios no acatan, en ciertos momentos, la disciplina del partido, como se vio en la elección del Procurador General de la Nación, que fue elegido con votos de 7 parlamentarios del Polo a pesar de ser que éste fuera “uribista”. Con ello, se pierde la posibilidad de orientar efectivamente a la clase obrera, campesina, a los estudiantes, indígenas, etc… en su lucha diaria y directa contra las diversas modalidades de explotación del capital. Este es un hecho grave, pues, de una parte, se inhiben las luchas de masas directas del pueblo, a favor de una salida electoral, pero, de otro, la confianza depositada por las masas de simpatizantes y militantes, se malogra por votaciones como la mencionada, sumada a hechos lamentables, como casos de clientelismo, que desdicen de nuestro ideal democrático, socialista y revolucionario.
Un buen ejemplo de esto se muestra en la reunión departamental del Polo Joven Antioquia, realizada en mayo del presente año. La cita, que contó con la participación de al menos 50 jóvenes de Medellín y algunas regiones del departamento, podría haber sido el comienzo de un importante acumulado de fuerzas políticas en el seno de la juventud, pero se malogró por la incapacidad de las organizaciones juveniles de las tendencias, que hicieron del juego burocrático la principal preocupación, a pesar de las buenas intenciones de muchos de estos grupos, en vez de dotar a las bases juveniles de un programa serio, marxista, de análisis de nuestra sociedad y propuestas revolucionarias de solución a los problemas de la misma.
Es algo preocupante ver cómo, en la división de la asamblea en dos comisiones, una para el programa y la otra para las propuestas de organización, se manifiestan las enormes falencias de dirigencia política en el seno de la juventud, que son consecuencia de la orientación reformista de las tendencias dirigentes. En la discusión del programa, para la cual existían 3 propuestas distintas, no se podía menos que percibir con sorpresa como ni existía una lectura previa de la situación colombiana, de la situación de la lucha de clases y sus manifestaciones en cada sector, de las consecuencias que esto trae para la juventud, de la actual coyuntura nacional y global, sumada a un programa serio con propuestas de lucha que doten a las bases activistas de una herramienta de agitación poderosa, sino que, en vez de todo eso, cada una de las propuestas de caracterizaba más bien por ser una CARTA DE DERECHOS, no un programa para la juventud.
Hoy día es común hacer mención de la constitución del 91 como la panacea de los males de nuestra sociedad, lo cual es una idea errónea, siendo ella misma la que abrió las puertas a la “apertura económica” gavirista. En dicha constitución se encuentran los derechos propugnados por los grupos juveniles de las tendencias mencionadas, que a nuestro parecer son insuficientes, pues no se trata de enumerar una serie de derechos abstractos, sino de ligarlos a una comprensión del mundo desde sus bases materiales, lo cual implica entender el carácter explotador del capitalismo y en consecuencia formular un programa que, enarbolado por las clases revolucionarias, por la juventud, lleve el movimiento de la historia a una nueva sociedad, socialista, donde los derechos no sean un objeto de petición, sino una realidad que se vive a diario.
Volviendo a lo que explicábamos atrás, respecto a los programas políticos de la susodicha asamblea, ni siquiera existían contradicciones en los derechos propugnados en cada programa de estos grupos, de tal suerte que es inevitable preguntarse: ¿en qué se diferencian las organizaciones dirigentes del polo joven si ninguna tiene un programa concreto, ni siquiera una lectura de nuestra sociedad? En realidad, lo que se evidenció en esta asamblea, fue el interés de cada uno de los grupos revolucionarios por copar los puestos de dirigencia política, fue una lucha por el poder burocrático, aunque muchos de estos colectivos actuaban con la mejor disposición revolucionaria.
Es claro que la situación descrita no es más que el síntoma de un problema más serio, de un problema estructural que se evidencia en lo siguiene: las enormes falencias que presentan las organizaciones coaligadas dentro del Polo para comprender adecuadamente el estado de la lucha de clases en nuestro país; su orientación reformista, carente de los principios teóricos que nos ha legado el marxismo. Por eso la importancia de desarrollar escuelas políticas de formación para los cuadros del Polo.
En este caso, ciertas características de la asamblea de la que hemos estado hablando tienen que mejorarse –y reflejan graves problemas que se viven todo el tiempo dentro del Polo-: se convocó a una jornada de sólo medio día, un sábado por la tarde, lo cual resulta absurdo, pues un programa que arraigue en las propias bases no se saca en tres horas de trabajo; no se elaboraron documentos preparatorios de la asamblea, que recogieran las expectativas, opiniones y colaboraciones de los sectores juveniles afines al polo joven; no se discutió otra cosa distinta a elaborar una especie de “pliego de peticiones ampliado” para trabajar en el polo; y, por último, todo giró en torno a las votaciones para el ejecutivo departamental del polo joven. De esta manera, las posibilidades de acumular fuerzas alrededor de la juventud, que se presenta en la actual coyuntura, se hace más difusa o en otras palabras, si se sigue así, imposible.
Es preciso insistir, insistir, y nuevamente insistir, en que los problemas de nuestra sociedad no se solucionan sacando más o menos representantes de una u otra tendencia en los órganos directivos del Polo. La amplia base de masas que posee nuestro partido, los sindicatos afines, las organizaciones sociales, de derechos humanos, los sectores juveniles, esperan algo más que votar en estas o aquellas elecciones: desean que el Polo esté en la primera línea de lucha por las reivindicaciones democráticas y económicas, que el Polo defienda en las calles los salarios de los trabajadores, el derecho a la educación de los estudiantes, la recuperación de tierras de los campesinos y una eventual reforma agraria, en fin, el pueblo desea de su partido denuncia en el parlamento y acción revolucionaria por fuera del mismo. Para ello, sus militantes deben formarse en las ideas más avanzadas, las ideas socialistas, que les permitan comprender la situación estructural, de clases, del país, la forma en que ella se ramifica en los sectores sociales, laborales, rurales, y un programa avanzado que ataque el problema de raíz, para llevarlo avante en la lucha popular directa de masas. Las ideas del socialismo son radicales, no por ser irracionales o utópicas sino porque van a la raíz del asunto, a la esencia del problema, y por eso mismo, son necesarias e imprescindibles.
Perspectivas.
¿Significa el estado de cosas descrito que sea inviable desarrollar un trabajo político genuinamente marxista, y un gran debate de formación política abocado a las base juveniles del Polo, y a través de ella, a las organizaciones sociales? De ninguna manera.
Por el contrario, analizar en profundidad el lamentable estado de cosas que se presenta en el Polo joven y el Partido en general, nos permite hallar los espacios y métodos a través de los cuales los marxistas, revolucionarios y socialistas podemos ejecutar un programa a gran escala de agitación, organización y orientación de las luchas juveniles, hacia un fortalecimiento del Polo y, por medio de él, el encaramiento de la enconada lucha de clases que vivimos en nuestro país.
De lo dicho anteriormente acerca del estado del Polo Joven y el PDA se pueden sacar algunas conclusiones de trabajo importantes para el desarrollo de nuestros objetivos, como propuesta a todos los militantes del Polo Democrático:
1. Elaborar un plan de trabajo con base en un programa marxista, revolucionario, puede dar los mejores frutos, toda vez que éste podría enarbolarse y agitarse sin grandes obstáculos por parte de las otras tendencias juveniles. En la medida en que construyamos un programa político para la juventud revolucionaria, basado en un análisis de clase, marxista, que explique las situación actual a escala regional y nacional, las consecuencias del capitalismo dependiente colombiano para las diversas capas de la juventud (estudiantes, trabajadores, vendedores ambulantes, afrocolombianos, campesinos, desplazados etc.), y con una serie de reivindicaciones concretas para cada sector, desarrollando las tareas de formación, agitación, organización y orientación de las luchas concretas que facilitará sustancialmente el triunfo de los trabajadores y el pueblo.
2. Crear, proponer y ejecutar un plan de formación en las ideas marxistas, nos permitirá formar los activistas y cuadros de la revolución, dotarlos de herramientas poderosas para su trabajo en las organizaciones sociales. El Polo Joven posee una base importante, voluntariosa, pero que no cuenta con la suficiente preparación en las ideas marxistas para orientar su quehacer en el seno de las organizaciones de masas, de lo que resulta un espontaneísmo y aventurerismo sumamente dañino para la causa socialista. Toda vez que se elabore un programa de formación en las ideas marxistas, que combine la lectura de los clásicos (Marx, Engels, Lenin, Trotski y muchos revolucionarios más) con el análisis concreto de nuestra situación, podemos dotar a las bases polistas de instrumentos de acción revolucionaria sumamente eficaces, que nos permitan la acumulación de fuerzas políticas, a la par que una intervención más eficaz en las luchas de masas.
3. Desarrollar dicho plan de trabajo, como proponerlo y explicarlo, no implica la ruptura, ni el fomento del divisionismo en el seno del Polo Joven y el PDA. Por el contrario, la formación de cuadros y activistas políticos en las ideas marxistas, para que con ellas desarrollen las tareas del partido, puede resultar un elemento que fomente la unidad dentro del mismo, y lo haga crecer en cantidad y cualidad. Las tareas de formación, organización y orientación para la práctica pueden ir acompañadas de llamamiento recurrentes a la acción conjunta en las luchas directas, bajo la consigna de la unidad del Polo, con lo cual resulta ser una interpelación constante a dejar de lado los sectarismos y a asumir consecuentemente las tareas de la lucha de clases. Frente a un llamado franco, consecuente, acompañado del ejemplo teórico-práctico nuestra labor será entonces sumamente beneficiosa para los intereses del partido y de la revolución en Colombia.
Propuesta de trabajo.
Habiendo examinado sintéticamente el estado de cosas dentro del Polo y su sección juvenil, tomando el ejemplo de la asamblea del PDA joven en Antioquia, tomando en cuenta las falencias y las perspectivas, es el momento de darle cuerpo a un plan de ejecución de las metas planteadas, bajo los componentes teóricos y prácticos, para llevar a buen término nuestra empresa. A nuestro entender, algunos puntos fundamentales del plan que proponemos al Polo y al Polo joven podrían consistir en:
1. Una escuela de formación, centrada en ejes temáticos múltiples, que posibiliten el desarrollo de activistas y cuadros políticos juveniles. Los ejes temáticos podrían ser los mismos que están consignados en el apartado para la formación marxista de EL MILITANTE, que hemos elaborado para la formación de cuadros, (http://www.elmilitante.org/content/view/5293/1/), tal vez recortando algunos ejes o textos de trabajo. Recordemos que, para el marxismo, independientemente del las escuelas de formación de los cuadros, la base de la alineación siempre es la disciplina individual de estudio, así que podríamos generar el espacio con unos ejes temáticos y textos, y recomendar los demás al estudio individual de los militantes del Polo.
2. Además, recomendados incluir un eje sobre la historia de América Latina, el estudio de algunas revoluciones (mexicana, cubana, sandinista) y procesos fallidos (Argentina, Brasil, Centroamérica), para que nuestras bases juveniles entiendan en clave marxista de la historia de nuestras luchas y el porqué de algunos fracasos, derivados del ultra izquierdismo o el reformismo armado, que podemos encontrar en nuestras revistas Marxismo Hoy, que tratan los temas más candentes de la lucha de clases en América Latina y los ejes temáticos de los procesos revolucionarios en América. Y, por último, incluir un eje sobre historia de Colombia, que nos permita comprender las vicisitudes de la lucha de clases en nuestro país, aprender de las experiencias pasadas y curtir nuestras bases en las luchas de clases del presente.
3. Crear un foro permanente de las juventudes polistas en el país. Esto, con el fin de reunir las bases activas del polo cada 15 días, crear una dinámica de trabajo más centralizada para analizar las coyunturas que se presentan en las organizaciones sociales de las ciudades y el país. Por ejemplo: si hay una asamblea en una universidad, un paro en una fábrica textil, una jornada de lucha de la Red Juvenil, un Foro Social, una coyuntura en el sindicato de maestros etc. La importancia de esta propuesta es enorme: con ella, combinamos adecuadamente la teoría con la práctica, invitando a las bases polistas a discutir sobre los problemas de la lucha de clases, y a intervenir prácticamente, bajo consignas socialistas. Es decir, desarrollamos la importantísima tarea de orientar a las bases en las luchas presentes, uniendo sintéticamente la teoría (plan de formación) y la practica (análisis y orientación de las luchas). Creemos que la importancia de esto se manifiesta con diáfana claridad.
4. Desarrollo de un cine-club del Polo y Polo Joven. Este cine club, orientado por nuestra tendencia, estará enfocado en la historia social, en las luchas de clases, presentando documentales, verbigracia, sobre las luchas de los obreros de Zanón en Argentina, sobre el Cordobazo, sobre la revolución bolivariana, las luchas de los obreros en Francia o Inglaterra, sobre la revolución rusa. En nuestra web podrán ver algunos de los excelentes documentales que hemos colgado allí para esta propuesta, como el documental sobre la historia de la Revolución Rusa que les recomendamos (Eisenstein, el grupo CONTRAIMÁGEN de Argentina). La importancia de esto reside en que, usando un medio tan importante de comunicación como el cine, podemos llegar creativamente a las juventudes del Polo, y al PDA en general, formarlas en la comprensión de las luchas de clases, y a la vez elevar su conocimiento de los problemas en la misma y de sus historias. Para decirlo sintéticamente: se trata de la formación multilateral de cuadros y activistas.
5. Desarrollo de jornadas de solidaridad del polo joven hacia los sectores obreros. Esta iniciativa, que surge de las acciones de solidaridad que realizan todos los miércoles los sindicatos en Medellín afiliados a la CUT, consiste en asistir como polo joven a dichos actos de solidaridad, por comisiones o grupos, de tal manera que nuestros activistas y cuadros se compenetren con las luchas de clase obrera, aprendan de sus experiencias, fortalezcan su actividad y generen un vínculo obrero-estudiantil que, por los avatares del conflicto social y armado en los últimos años, se ha perdido mucho en la ciudad.
Evidentemente, estas son sólo algunas ideas concretas que nos permitirían fortalecer con las ideas revolucionarias del marxismo y el socialismo dentro de las juventudes del polo y, de esta manera, encauzar a las mismas por un programa revolucionario, que acumule fuerzas en torno al polo y le den un papel dirigente en la lucha por el socialismo. Sin duda que existen más propuestas concretas que se podrían incluir, y creemos que eso será el fruto de la discusión que demos en torno a esto y del desarrollo mismo de este plan de trabajo.
Nuestro país avanza hacia una entonadísima lucha de clases, la situación económica se deteriora cada día más, mientras la oligarquía intenta conjurar el fantasma de la revolución que viene con un militarismo desmedido, como fórmula de control del pueblo colombiano. Tenemos grandes retos por delante, como militantes del polo democrático, el partido revolucionario de Colombia, y es nuestro deber hacerles frente con un elevado compromiso revolucionario, pero además con unas ideas que den cuenta de las tareas que tenemos por delante, con un programa socialista, con una bases militantes profundamente compenetradas con el marxismo y nuestro programa, para salir avante en la actual coyuntura histórica. Desde la corriente marxista internacional hacemos un llamado a prepararnos en la teoría y la acción para el giro revolucionario de la historia que repunta a la orden del día.
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